Considerando
el trabajo absolutamente comprometido con los derechos humanos de Human Rights
Watch—cuestión que los chilenos debemos recordar con agradecimiento y
solidaridad—resulta inaceptable no reaccionar a favor de Human Rights Watch
después de la decisión de Chávez de expulsar a José Miguel Vivanco por haber
hecho público el Informe sobre Derechos Humanos en Venezuela (http://www.hrw.org/reports/2008/venezuela0908/)
en la ciudad de Caracas.
El respeto por
los derechos humanos debiera preceder cualquier preocupación política de corto
plazo o consideraciones de alianzas estratégicas y tácticas. Hay que defender
los derechos humanos hasta que duela.
Estoy seguro
que el gobierno de Chile y cada uno de los partidos de la Concertación
reaccionarán con firmeza y claridad a esta injustificada decisión del gobierno
venezolano. La presidenta Bachelet, víctima de violaciones a los derechos
humanos, debe asumir un papel de liderazgo para trabajar a favor de que las
preocupantes violaciones a los derechos humanos que ocurren en Venezuela y que
han sido debidamente documentadas en el Informe de Human Rights Watch dejen de
ocurrir.