Pese a ser la primera mujer en llegar a La Moneda, Michelle Bachelet demostró menos preocupación por sus hijos políticos que la que habían demostrado sus predecesores. Contradiciendo el estereotipo de que las mujeres se preocupan más por sus descendientes que los hombres, Bachelet no deja como parte de su legado un grupo de rostros políticos emergentes −hombres o mujeres− que puedan seguir potenciando y promoviendo los valores de renovación, paridad de género y la nueva forma de hacer política que la doctora prometió traer consigo a la presidencia.
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